Dólar, inflación y elecciones | Norte Corrienttes


Luego de la cifra de marzo del índice de precios al consumidor, que superó a la del mes anterior e hizo sonar las alarmas en el Gobierno, el posterior anuncios de la salida del cepo y del acuerdo con el FMI representó un inmediato cambio de humor en los funcionarios que ven, con esta perspectiva, un horizonte allanado para conseguir una de las promesas de este año. Es que se busca de manera activa que la inflación llegue al rango del 1%.
Las elecciones están a menos de seis meses, y ese objetivo llevaría a una perspectiva impecable para el humor electoral.
Es así que el Gobierno confía en que la inflación bajará en los próximos meses y llegará a las elecciones legislativas de octubre con un costo de vida inferior al 1 por ciento, informó la agencia Noticias Argentinas.
Eso explica que el ministro de Economía, Luis Caputo, se haya involucrado directamente en la disputa entre fabricantes y supermercadistas para no convalidar remarcaciones en las listas de precios.
El economista Miguel Boggiano consideró que el dólar seguirá bajando en las próximas semanas y que eso contribuirá a un descenso de los precios.
«Para junio o julio probablemente se verá una inflación por debajo del 2 por ciento», dijo Boggiano en declaraciones al programa «Cristina sin vueltas», conducido por Cristina Pérez en radio Rivadavia.
Boggiano diferenció este plan económico de la convertibilidad, en el hecho de que hay tipo de cambio flotante, no fijo, y que el Gobierno mantiene a rajatabla el equilibrio fiscal.
«El Gobierno no sólo confirmó la meta de superávit fiscal, sino que la aumentó a 1,6% del Producto Bruto, eso es clave», destacó Boggiano.
El razonamiento que hacen en el oficialismo para sostener que los precios deberían bajar es que mientras en diciembre de 2023 el dólar estaba a $ 840, hoy, a pesar de la inflación de 2024, ronda los $1.160, con una tendencia a la baja tras el nuevo esquema cambiario.
El dólar históricamente fue usado como referencia para aumentar precios, incluso en rubros sin vinculación directa con la divisa, señalan.
En este nuevo contexto, surge la pregunta clave: ¿Pueden bajar los precios en supermercados cuando muchos productos formaron sus valores con un dólar a $ 1.400 o más?
En la Casa Rosada consideran que los precios de alimentos e insumos deberían reacomodarse hacia abajo, reflejando el descenso del dólar.
Sostienen, además, la necesidad de recortar márgenes de ganancia, especialmente los derivados del negocio financiero, y las promociones encubiertas son una de las claves para una baja efectiva.
«Es necesario preguntarnos cuál debería ser el precio actual de los productos que consumimos, ajustado al dólar real de hoy y no al de $ 1.400 o $ 2.000 que algunos usaron como referencia», señalan en el equipo económico.
Y consideran que comparar y difundir cómo cambiaron los precios en la última semana puede aportar transparencia y presionar por ajustes.
En este contexto, y con un panorama netamente favorable para el Gobierno, el objetivo electoral está planteado, y sólo resta afinar los acuerdos electorales en cada distrito para asegurar una mejor condición para el oficialismo en su afán de conseguir el mayor número de legisladores que levanten la mano a las órdenes desde la Casa Rosada.
Cuenta con este cometido la -ahora- activa participación del Presidente para consumar un cometido deseado, buscado, y casi a la vuelta de la esquina.s
El dólar históricamente fue usado como referencia para aumentar precios, incluso en rubros sin vinculación directa con la divisa, señalan.

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