Una inquilina alertó a la Policía por detonaciones dentro de una vivienda. El propietario admitió haber disparado y entregó de forma voluntaria una escopeta con documentación vencida.
Un grave episodio de inseguridad generó alarma este jueves por la mañana en el barrio 9 de Julio, donde la Policía debió intervenir tras la denuncia de disparos efectuados dentro de una vivienda particular.
El hecho ocurrió alrededor de las 6 de la mañana, en un domicilio ubicado sobre calle Catamarca al 27, y motivó la presencia de personal de la Comisaría Seccional Segunda.
Según se informó oficialmente, una inquilina del lugar solicitó la presencia policial al advertir que el propietario del inmueble estaba realizando detonaciones con un arma de fuego dentro del predio.
Al arribar al domicilio, los efectivos identificaron al dueño de la vivienda, un hombre de 72 años, quien manifestó encontrarse en un estado depresivo y dijo haber efectuado disparos hacia su propio domicilio. Además, refirió que veía “personas y sombras” en el lugar.
Entrega voluntaria del arma
Ante la intervención policial, el hombre manifestó su intención de entregar voluntariamente el arma de fuego, exhibiendo documentación de legítimo usuario y tenencia, aunque se constató que la credencial de usuario se encontraba vencida desde el año 2011.
Por disposición de la Fiscalía de turno, no se adoptó ninguna medida restrictiva sobre el ciudadano, pero sí se ordenó el secuestro inmediato del arma, la munición y la documentación, sin autorizar el ingreso ni la inspección ocular del domicilio por tratarse de propiedad privada.
Antecedentes de la situación
En la entrevista realizada en el lugar, la inquilina señaló que no sería la primera vez que el propietario protagoniza este tipo de episodios, lo que incrementó la preocupación por la seguridad en el sector.
El arma secuestrada es una escopeta calibre .410, de un solo caño, junto con cartuchos, quedando todo a disposición del Ministerio Público Fiscal.

