Decálogo de los asuntos que preocupan a los psiquiatras


Con el fin de mejorar la salud mental de la población y arrojar más luz a la situación de la profesión, los psiquiatras han elaborado un decálogo sobre los asuntos que les «ocupan» y «preocupan» como el suicidio, la banalización del cannabis, la falta de profesionales y la relación de los jóvenes con las redes sociales.

La Sociedad Española de Psiquiatría y Salud mental (SEPSM), en un encuentro con periodistas, al que fue invitado EFE Salud, presentó el documento con sus preocupaciones, dado que España vive «un momento crítico» en salud mental, fundamentalmente por trastornos de ansiedad, depresivos, y de sueño, con especial a los jóvenes.

Lo aseguró la presidenta de esta sociedad médica y jefa de la Unidad de Trastornos de Conducta Alimentaria del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, Marina Díaz, durante el acto, en el que estuvo acompañada por otros psiquiatras, miembros del comité ejecutivo, como el jefe de servicio de psiquiatría del Hospital Vall d’Hebron, de Barcelona, Josep Antoni Ramos Quiroga.

También la catedrática de la Universidad de Oviedo Pilar Saiz, y la jefa de sección en el Hospital Universitario de La Paz de Madrid Pilar Carmen Moreno.

Estos son los diez asuntos que abordan los psiquiatras en el decálogo:

1- Confusión entre las figuras del psiquiatra y el psicólogo

Recuerdan que son médicos y que los psicólogos, no. Su principal cometido es tratar y diagnosticar los trastornos mentales. Pueden pedir pruebas para hacer un diagnóstico diferencial con otras enfermedades, poner tratamientos psicofarmacológicos y hacer psicoterapia.

Según sus cifras, en España hay una media de 12 psiquiatras por 100.000 habitantes, cuando en los países del entorno oscila entre 18 y 20, pero, además, en 2023 el 26 % tenía más de 60 años, con lo que estaban próximos a jubilarse, y a comienzos de este año «la brecha persiste».

2- No todo malestar es una enfermedad mental

El malestar de la vida cotidiana se refiere a las emociones negativas y al estrés que experimentamos de forma normal como parte de la vida. Son adaptativos y suelen aparecer en situaciones específicas. Son pasajeros y se pueden sobrellevar.

Sin embargo, el trastorno mental «es algo bien distinto, no son simples altibajos». Conlleva un sufrimiento profundo que afecta a la persona en todos los aspectos de su vida. La falta de tratamiento puede cronificar o empeorar los síntomas.

El origen de las enfermedades mentales es biopsicosocial: influyen factores biológicos, psicológicos y sociales.

Para los psiquiatras existe una tendencia a psiquiatrizar las emociones negativas y el malestar inherente a la vida, lo que repercute negativamente en el acceso a la atención de las personas con trastorno mental, «ya que compiten con los mismos recursos, aumentando la demanda e incrementando las listas de espera en la atención especializada».

3-Redes sociales y jóvenes: un desafío creciente

Las redes sociales amplifican necesidades «muy propias de la adolescencia», como ser vistos, pertenecer a un grupo o recibir aprobación inmediata, entre otras. Cuando el uso se vuelve intensivo hay más ansiedad, depresión y estrés.

Pueden ayudar a explorar intereses y conectar con iguales, pero también fomentan la comparación constante, la idealización del cuerpo y el miedo a quedarse fuera, con un impacto especial en los adolescentes.

EFE/ J.M. García

Son muchos los riesgos, también de autolesiones y conductas suicidas, pero también constituyen «un canal relevante» para la difusión de mensajes de prevención y promoción de salud mental, con lo que los psiquiatras insisten en la necesidad de reforzar la alfabetización digital y la capacidad crítica.

Abogan por proteger y fomentar la vida fuera de las pantallas, con ocio presencial como el deporte, las relaciones «cara a cara» y la participación en actividades comunitarias.

Y dejan claro que «son fundamentales» medidas como el retraso en la edad de acceso y la limitación de los tiempos de uso de las pantallas.

4- Suicidio: una necesidad clínica no cubierta

Se trata de un «grave problema de salud pública», que es prevenible. La evidencia indica que muchas personas en situación de riesgo contactan con el sistema sanitario en las semanas previas al intento.

De hecho, solo una de cada cuatro que finalmente fallece por suicidio ha sido atendida previamente en los servicios de salud mental.

En este punto del decálogo, los psiquiatras abogan por la implantación de una detección sistemática del riesgo; la garantía de continuidad asistencial tras un intento; el abordaje integral; y la unificación y adecuada dotación de los planes preventivos a nivel estatal.

5- Banalización del uso del cannabis

Advierten de la «banalización» del uso del cannabis e inciden en que los mensajes que presentan esta sustancia como «natural, inocua y esencialmente terapéutica, sin una adecuada contextualización de sus riesgos, resultan especialmente confusos para los adolescentes», que tienden a infravalorar su daño potencial y a priorizar sus beneficios inmediatos como la desinhibición, la relajación el sentimiento de pertenencia al grupo.

«Las decisiones en materia de regulación, publicidad y narrativa pública influyen de manera directa en la percepción del riesgo y en las conductas de consumo de los más jóvenes», subrayan los psiquiatras.

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EFE/EPA/JALAL MORCHIDI

6- Humanización en psiquiatría

Se trata de un «objetivo esencial», que se centra en la dignidad, los derechos y la autonomía de las personas con trastornos mentales

Más allá del diagnóstico, promover una relación terapéutica basada en el respeto mutuo, la empatía y la participación activa en su proceso de recuperación.

Y reservando las medidas de contención física «exclusivamente como único recurso».

7- Rechazo al tratamiento psicofarmacológico

Los psiquiatras indican en el decálogo que es una realidad clínica que afecta la población adulta e infantil y adolescente, por el temor de los efectos secundarios, la desinformación y el estigma.

En el decálologo los psiquiatras apuntan que hay que abordar el rechazo desde un enfoque integrador, basado en la toma de decisiones compartidas, lo que implica dar información «clara, rigurosa y transparente».

Destacan la elevada eficacia y la seguridad de los medicamentos utilizados en psiquiatría, «muchos de los cuales se encuentran en los tratamientos con mayor efectividad en el ámbito médico».

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EFE/Alex Cruz

8- Estigmatización de las técnicas de neuromodulación

A juicio de la SEPSM resulta «fundamental» desmitificar las técnicas de neuromodulación -como la estimulación magnética transcraneal o la terapia electroconvulsiva- y acabar con su estigma porque son «herramientas altamente eficaces y seguras» para el tratamiento de trastornos psiquiátricos graves y resistentes.

El estigma, genera miedo y reticencias a pesar de que los procedimientos actuales son «notablemente más precisos, controlados y menos invasivos que en el pasado».

9- El culto al cuerpo y a la vida saludable como promotor de las enfermedades mentales

Subrayan los psiquiatras en el decálogo que el autocuidado y la atención a la salud son aspectos positivos, pero cuando la preocupación por el cuerpo, la alimentación, la salud o delgadez se vuelve obsesiva o excesiva puede deberse a un trastorno de salud mental.

Son factores de riesgo de trastornos de la conducta alimentaria, como la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa, el trastorno por atracón, las ingestas emocionales asociadas a obesidad y otros cuadros relacionados.

Afectan con mayor frecuencia a las mujeres adolescentes y jóvenes y suelen coexistir con otros trastornos psiquiátricos.

10- Innovación en psiquiatría

Es el último punto del decálogo de los psiquiatras. Es una prioridad estratégica para la psiquiatría española, asegura la SEPSM, que aspira con la investigación a ofrecer una atención cada vez más precisa, personalizada y basada en la evidencia.

Se trabaja en el desarrollo de nuevas estrategias farmacológicas y en la consolidación de otras terapias biológicas -como las técnicas de neuromodulación no invasiva y la estimulación cerebral- junto con psicoterapias cada vez mas eficaces, concluye la SEPSM.

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