Darío Sand: «Pepe me felicitó por el presente, hablamos siempre»


El arquero correntino Darío Sand rompió el récord de minutos sin recibir goles en la Primera Nacional, defendiendo la valla de San Martín de Tucumán.

Darío Sand, con 36 años, ataja en San Martín de Tucumán.

El arquero, hermano menor de Pepe, lleva 11 partidos sin que le conviertan. Un total de 1.077 minutos que batió la cifra histórica de la segunda división nacional.
El récord era de Carlos Barisio de Ferro con 1.075 y lo batió la semana pasada tras el empate sin goles en Santiago del Estero con Güemes. Ahora, Sand quedó a solo 38’ de la marca más alta del fútbol argentino que es de Alejandro Otamendi con 1.115 minutos en Tristán Suárez en 1994 en la Primera C.
El último gol que le anotaron fue en marzo y apenas recibió 5 en 19 fechas y el equipo tucumano está segundo en su grupo detrás de San Martín de San Juan.
En diálogo con el programa Buenas Tardes País por Radió Sudamericana dejó sus sensaciones: «Creo que todo se fue dando con los partidos, no pensaba esto nunca, obviamente si como equipo nos proponemos siempre el mantener el cero, porque somos un equipo que de mitad de cancha para adelante tenemos lo nuestro. Eso te mantiene siempre cerca de la victoria, porque hacés un gol y te podés llevar el partido, pero se fue dando y me pone contento, pero no es solo logro mío, también es el trabajo de toda la defensa y de todo el equipo».
Superó el récord de Barisio y ahora va por el de Otamendi, «cada vez se van más récord, si logramos pasar este van aparecer otros, pero ya está. Lo importante y lo digo siempre es que el equipo gane y si mantenemos el cero es bueno para todos, hay que seguir con tranquilidad pero sabemos que esto es fútbol y en cualquier momento se puede cortar, porque es difícil mantenerlo».
Solo 5 goles en 19 fechas y están a un punto del líder San Martín de San Juan, «el equipo está bien, tenemos un muy buen entrenador, yo estoy hace dos años en el club y me parece que este año se han alineado varias cosas dirigencialmente y también con el contagio y la ilusión de la gente, están firmes las cuatro patas y estamos ahí en la pelea, hay que ir pasito a pasito».
Su hermano «Pepe» José Sand se encargaba de convertir goles, Darío de evitarlos, vaya paradoja, «el me felicitó y siempre estamos hablando, el se dedicó a los goles y le fue muy bien».
Su recorrido futbolístico es muy amplio «hice inferiores en River, desde muy chico me fui de Corrientes a los 13 años, estuve 8 años en el club. En Corrientes entrenaba en Huracán, desde que falleció mi papá, nos fuimos desde Bella Vista a Corrientes con mi mamá. Jugué en Rampla de Uruguay pero en reserva». 

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