La solución está en usar distintos productos de cuidado personal, como cremas corporales entre otros tratamientos, en la industria hay muchas marcas conocidas, así como NuSkin, entre otras.
Hay que dejar de lado las excusas y dedicar tiempo a la rutina de belleza. No sólo te permite verte más linda sino también adquirir un mayor bienestar. Ten en cuenta estas recomendaciones al momento de realizar la rutina diarios.
A la hora adecuada
Tienes que colocar la crema corporal dos veces al día y recordar que la constancia es tu mejor aliada para lograr mejores resultados. Un buen momento es después del baño, cuando la piel está limpia y sigue un poco húmeda, porque es cuando los poros están abiertos y absorben con mayor intensidad los nutrientes. Luego, antes de ir a dormir o apenas empiezas tu día, son buenas ocasiones también.
La cantidad justa
Pon muy poco sobre tu mano así te aseguras de que puedes esparcirla lentamente y de manera correcta. Para que el resultado no sea demasiado brilloso, guíate por esta premisa: si la aplicas y después de algunos minutos ya fue absorbida, significa que no es necesario reforzar. Si ocurre lo contrario, ya sabes que tienes que disminuir la cantidad.
Una para cada tipo de piel
Si tienes la piel extra seca aplica aquella que tenga un alto poder de hidratación y regeneración. Si eres de piel normal basta con una que te ayude a mantenerla en equilibrio. En cambio, si tienes la piel mixta a grasa te conviene la de textura ligera que protege y, al mismo tiempo, modera la producción de grasa.
Desde el cuello a los pies
Usa crema en todo el cuerpo y no te olvides de ningún sector. Emplea una especial para cubrir las zonas de codos, rodillas y talones donde la piel en general está reseca. En esos lugares específicos puedes aplicar hasta dos capas. La cara es otro de los lugares que requieren productos especiales, así como las manos. Ten en cuenta estas cuestiones para mantener la humectación correcta.
Masajes para activar la circulación
Generalmente aplicamos la crema de arriba hacia abajo, pero esta no es la mejor manera de hacerlo. Es más beneficioso colocarla con suaves y delicados movimientos circulares ascendentes. Utiliza la palma de tus manos para realizar una leve presión al ponerla sobre la piel.