Luego de la caída de Regatas Corrientes en condición de local ante Oberá Tenis Club por 86 a 77, en juego válido por una nueva jornada de la Liga Nacional
de Básquetbol (LNB), integrantes de la barra brava local ingresaron al vestuario e increparon a los jugadores, pidiendo explicaciones por los malos resultados y exigiendo un cambio de imagen del equipo, en un hecho lamentable y repudiable que ocurrió instantes después de que el personal de seguridad privada abandonara la zona de vestuarios.
Momentos de tensión se vivieron en el estadio José Jorge Contte en un nuevo hecho de violencia que involucró a personas que dicen ser hinchas pero sin embargo actúan como enemigos del club, sin medir las consecuencias que puedan tener situaciones de estas características.
El episodio se dio este domingo luego de que se consumara una nueva caída en condición de local de Regatas Corrientes por la Liga Nacional de Básquetbol. Ya durante el partido se escuchaban gritos y cánticos de reprobación por parte de los espectadores, pero los más agresivos provenían del sector donde habitualmente se ubica la barra brava del Fantasma.
El plantel del club del parque Mitre viene muy por debajo de las expectativas en cuanto a juegos y resultados y además no logra consolidar su localía. La reprobación del público ante la falta de juego del plantel se da bastante seguido pero este domingo superó todos los límites, cuando barras bravas ingresaron al vestuario para increpar al plantel y tuvieron un intenso entredicho cara a cara, principalmente con los jugadores Alejandro Diez y Selem Safar, que se plantaron ante los violentos y los fueron sacando hasta que llegó el personal de seguridad privada y completó la tarea.
Los que se metieron al vestuario fueron tres o cuatro barras, uno de ellos con una botella de cerveza en la mano. Tras unos segundos, intervino la seguridad del club, lo sacaron del vestuario y comenzaron a discutir con los barras y la situación terminó con algunos empujones y algunos golpes de puño.
La dirigencia del club de Regatas evitó hacer declaraciones al tiempo que indicaron que se iban a expresar a través de un comunicado, el cual fue emitido a través de las cuentas oficiales de la entidad en redes sociales e indica lo siguiente: «El Club de Regatas Corrientes, en sus 20 temporadas en la élite del básquet, siempre se ha desenvuelto con valores y con respeto por el deporte, entendiendo que se gana y se pierde. Ante los hechos de público conocimiento con inadaptados que nada tienen que ver con nuestra institución, informamos que se ha identificado a los responsables con la Policía y se le aplicará el derecho de admisión para que no puedan volver a ingresar al estadio.
Quien también se hizo eco de la situación y se expresó a través de un comunicado fue el Sindicato de Jugadores de Básquetbol de la República Argentina (Sijubara), el cual expuso: «Una vez más repudiamos los cruentos sucesos ocurridos en la noche del domingo al finalizar el encuentro entre Regatas Corrientes y Oberá Tenis Club, cuando un grupo de violentos que se dicen ‘hinchas’ irrumpieron en el vestuario local con botellas de cerveza, amenazando y agrediendo al plantel, sin que hubiera personal de seguridad ni policías para su resguardo psicofísico. Un hecho ajeno a nuestro básquet que lamentablemente se repite. La violencia debe cesar, no hay otra alternativa. Repudiamos lo ocurrido y exigimos se arbitren las medidas necesarias para que estas situaciones no vuelvan a suceder. Los protagonistas merecen y deben trabajar en un ámbito de tranquilidad y libertad».

