¿Puede explotar la batería de un celular? Qué tan real es el riesgo y las señales de alerta que no hay que ignorar


Existe un miedo instalado sobre el peligro que se incendien o exploten los teléfonos de manera inesperada. Videos en redes sociales y noticias sobre celulares que comienzan a largar humo, se deforman o terminan envueltos en llamas alimentan una pregunta que cada tanto vuelve a aparecer entre los usuarios: ¿puede explotar de repente la batería de un celular?

Si bien el riesgo existe, este tipo de situaciones es poco frecuente entre los dispositivos de Apple y los que tienen sistema operativo Android. Los fabricantes aseguran que cuando ocurren estos eventos suelen estar relacionadas con determinadas circunstancias: una batería dañada, temperaturas extremas, el uso de cargadores o accesorios de baja calidad o una reparación incorrecta.

La señal que puede aparecer antes del problema

Una de las advertencias más claras está a la vista y puede pasar inadvertida por muchos usuarios está en la pantalla o el cristal trasero, cuando comienza a separarse del marco del teléfono.

Según Belén Sierra, service manager de maximstore, licenciatario oficial de Apple en Argentina, esto puede indicar que la batería se hinchó y requiere una revisión inmediata. En ese caso, la recomendación es dejar de utilizar el dispositivo y acudir cuanto antes a un Centro de Servicio Autorizado.

«Una batería dañada puede deformarse y ejercer presión sobre otros componentes del teléfono. Por eso, intentar volver a presionar la pantalla contra el marco, pegarla o abrir el equipo para comprobar qué está sucediendo no es una solución», remarca.

La recomendación también se aplica a los teléfonos Android, rivales eternos de los iPhone: ante una batería dañada, la intervención debería quedar en manos de un centro de servicio aprobado por el fabricante.

¿Qué puede hacer que una batería llegue a ser peligrosa?

Las baterías de los celulares de la actualidad están diseñadas para funcionar de manera segura dentro de determinados parámetros. El problema aparece cuando el componente sufre un daño o es sometido a condiciones para las que no fue diseñado.

En el caso del iPhone, Apple señala que los incidentes de este tipo son muy poco frecuentes y que, en la mayoría de los casos, están relacionados con un uso inadecuado o con daños previos en el dispositivo.

Entre los factores que pueden aumentar el riesgo aparecen los cargadores o accesorios que no son originales o no están homologados por la marca, son de muy baja calidad y quedan expuestos a temperaturas extremas, como dejar el teléfono bajo el sol directo durante un período prolongado.

También puede ser determinante una reparación no autorizada que afecte a la batería.

Motorola, entre los Android, advierte que intentar extraer o reemplazar la batería, desarmar el teléfono, romperlo, doblarlo o exponerlo a temperaturas superiores a 60 °C (140 °F) puede dañarla y provocar quemaduras o lesiones.

En otras palabras, el problema no es simplemente que un celular se caliente ocasionalmente. Lo importante es evitar situaciones extremas y prestar atención cuando el comportamiento del dispositivo cambia repentinamente.

El peligro de abrir un celular

Las reparaciones caseras, que suelen ser una tendencia en alza por estos tiempos, pueden convertirse en un factor de riesgo precisamente porque la batería está integrada dentro de un conjunto de componentes muy pequeños.

Apple advierte que muchas baterías dañadas son consecuencia de reparaciones no autorizadas o de una manipulación incorrecta del dispositivo. Durante una intervención realizada sin las herramientas o procedimientos adecuados pueden quedar pequeños fragmentos de vidrio u otros elementos dentro del equipo.

«Si esos elementos entran en contacto con la batería de litio, pueden dañarla y generar un riesgo tanto para el dispositivo como para el usuario», señala Sierra.

Por eso, cambiar una batería no debería tratarse como reemplazar una pila convencional. Ante cualquier indicio de daño, la recomendación es acudir a un centro de servicio autorizado, donde un técnico pueda realizar un diagnóstico con herramientas y procedimientos específicos.

Batería original o una de terceros: cuál elegir

Foto: Pixabay

Las baterías, que suelen ser el protagonista principal de este tipo de incidentes, están diseñadas y fabricadas para cumplir determinados estándares de calidad, rendimiento y seguridad y trabajan en conjunto con el hardware y el software del iPhone.

En el caso de recurrir a una batería genérica, la calidad puede variar considerablemente según el fabricante. Algunas pueden ofrecer un buen desempeño, pero no necesariamente cumplen con los mismos estándares de diseño, controles de calidad y seguridad establecidos por Apple.

Por su parte, fuentes técnicas de Motorola recomienda adquirir los smartphones a través de canales oficiales. De esta manera, el usuario tiene la certeza de que el equipo, el cargador y el cable incluidos están adaptados y certificados para el mercado correspondiente, además de contar con una garantía oficial.

Hay que tener en cuenta, también, la incidencia del paso del tiempo. Una batería acumula ciclos de carga y descarga y su capacidad cambia a medida que envejece y esto incide directamente en el rendimiento. Una menor autonomía después de un período prolongado de uso, por sí sola, no significa que exista un riesgo de seguridad.

Cómo saber si un iPhone usado tuvo reparaciones

El estado de la batería también es un dato importante cuando se compra un teléfono usado.

En los modelos más recientes de iPhone con una versión actualizada de iOS, el usuario puede consultar desde la configuración el historial de piezas y servicio. Allí es posible verificar si determinados componentes, como la batería, la pantalla o la cámara, fueron reemplazados y, en muchos casos, si el sistema puede confirmar que se trata de piezas originales.

Sin embargo, esta información no permite determinar por sí sola si un equipo es refurbished (reacondicionado). Existen distintas formas de reacondicionamiento y no todas necesariamente quedan reflejadas de la misma manera.

Ante dudas sobre el estado del dispositivo o sus componentes, la alternativa más segura es solicitar una revisión técnica.

Más energía en menos espacio: las baterías de silicio-carbono

Mientras los fabricantes buscan mejorar la seguridad y la vida útil de las baterías actuales, también desarrollan nuevas tecnologías para conseguir algo que parece contradictorio: más energía sin aumentar el tamaño del componente.

Por ejemplo, Motorola, Xiaomi y Redmi está incorporando en sus dispositivos baterías de silicio-carbono en buena parte de su catálogo. Una tecnología que permite almacenar más energía en menos espacio, lo que favorece diseños más delgados y una mayor autonomía.

«Este tipo de baterías ofrecen una mayor resistencia a los ciclos de carga y descarga, con el objetivo de prolongar su vida útil», destacan desde Motorola.

Sin embargo, Samsung y Apple aún no adoptaron esta tecnología para sus dispositivos.

La decisión, según datos técnicos, está vinculada al nivel de degradación que tienen las celdas. En sus primeros tres años de vida pierden más capacidad que las baterías tradicionales de litio, algo que está relacionado directamente con la estrategia de ambas marcas, quienes acostumbran a lanzar equipos con un tiempo de renovación más amplio.

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