Detectar el riesgo de padecer una enfermedad mental mediante una aplicación en el móvil, hacer un seguimiento del paciente cuando está fuera de la consulta, tener un diagnóstico temprano y dar prioridad a los casos urgentes son algunos de los avances que están consiguiendo los biomarcadores digitales.
Fue uno de los asuntos principales abordados en el Foro EFE «Nuevos retos del sistema sanitario: salud mental, enfermedades crónicas y terapias avanzadas», promovido por Johnson & Johnson, inaugurado por el conseller de Sanidad, Marciano Gómez.
Foro en el que participó la psicóloga e investigadora del Instituto Universitario de Investigación en Tecnología Centrada en el Ser Humano de la Universitat Politècnica de València (HumanTech UPV), Eleonora Minissi. Recalcó la importancia de los biomarcadores digitales para mejorar los procesos de diagnóstico y resolución de trastornos de salud mental.
«Un biomarcador es un concepto relevante en medicina de precisión, representa una característica medible de la potencial presencia de un cierto tipo de trastorno en la salud física o mental de la persona. El salto a digital se da cuando el biomarcador se manifiesta o se expresa durante la interacción entre el paciente y la tecnología», explicó Minissi.
Una aplicación en el móvil con IA
La investigadora del HumanTech UPV subrayó que hay «ciertos patrones» en la conducta de los usuarios a la hora de interactuar con sus móviles o con sus redes sociales que «pueden dar un indicador de que esa persona está padeciendo un cierto tipo de trastorno de salud mental».
En este sentido, Minissi señaló que el paciente podría instalarse una aplicación en su teléfono para contestar preguntas de forma semanal. «Mediante las respuestas, con inteligencia artificial, podemos detectar biomarcadores digitales que el médico podría tener a su disposición», ilustró.
Es algo que permite hacer un diagnóstico diferencial, ya que un triaje temprano mediante el uso de la IA, en palabras de Minissi, «puede ayudar a priorizar y organizar la demanda, para que nadie se quede excluido en ningún momento, pero dando más importancia a los casos que son más urgentes».
La psicóloga ha destacado que estos marcadores mandan avisos y alertas al personal médico que, gracias a la aplicación móvil, puede ver si su paciente necesita apoyo y «así abordar el problema sin esperar al momento de la consulta, ya que igual podría ser tarde».
Minissi ha subrayado que ya existen «casos de éxito» y ha señalado que desde la UPV han trabajado para detectar riesgo de trastorno de estrés postraumático en menores que viven en la zona cero de la dana o identificar trastornos del espectro autista mediante juegos para niños.
El paciente virtual
Otra de las herramientas que Minissi presentó en el EFE Fórum es el paciente virtual, un producto que están desarrollando en los últimos años en la UPV y que puede ayudar en la formación de las nuevas generaciones de médicos para «practicar».
Con el objetivo de evitar que se enfrenten por primera vez a situaciones complejas en una consulta real, los profesionales pueden simular una visita donde podrán elegir el género, la edad, el diagnóstico e incluso el aspecto físico de su paciente, para que los nuevos psicólogos «puedan aprender a interactuar sin necesidad de recurrir a actores», destacó.
La experta afirmó, además, que esta herramienta se puede utilizar para que los futuros trabajadores puedan practicar no solo las pautas de intervención o los diagnósticos, sino también la manera de interactuar con los pacientes y de transmitir «cierto tipo de noticias».
«Estas herramientas no quieren sustituir al clínico en su proceso de diagnóstico, sino intentar organizar la demanda y dar prioridad a los casos que necesitan una evaluación ahora mismo», añadió la investigadora.

