Intervenida por el macrismo y al margen de la ley: UniCABA, la universidad pública de la que nadie habla


La transferencia de recursos del sector público al privado es el objetivo principal de todos los gobiernos que responden abiertamente a lo más funesto y anárquico del sistema económico actual. Cada gestión introduce sus matices y lo ejecuta con sus propios tiempos, pero ese es el último fin.

En la última década, nuestro país tuvo dos presidentes que fueron en ese sentido: Mauricio Macri (2015 – 2019) y Javier Milei. El primero aplicando el ajuste y vaciamiento gradual, a paso de hombre; el segundo, recortando y ajustando los mismos sectores pero con “el pie en el acelerador”.

Gabriela Azar, última Rectora puesta a dedo por el PRO, que asumió en marzo de 2026.

En el marco de la cuarta marcha universitaria, vale la pena recordar que hay algo que el gobierno de Milei no pudo concretar y el macrismo porteño viene sosteniendo hace varios años: la UniCABA.

Hoy, autodenominada la Universidad de la Ciudad de Buenos Aires, es el sueño húmedo del gobierno de Milei y un ejemplo a seguir de la gestión libertaria: las autoridades y docentes son elegidos a dedo por el gobierno de turno, carece de autonomía universitaria y la participación del movimiento estudiantil es nulo. Varios informes y relevamientos detallan el descalabro y las irregularidades de la UniCABA en manos del macrismo.

A poco de cumplir ocho años de su creación tras la aprobación de la Ley N° 6053, sancionada el 22 de noviembre de 2018 en la Legislatura porteña (solo con los votos del macrismo), y a cinco de su puesta en marcha y funcionamiento, la UniCABA está al margen de la Ley.

En apenas cinco años tuvo cuatro rectores elegidos a dedo y mediante un decreto firmado por el jefe de Gobierno porteño Mariano Palamidessi (2020 – 2023), designado en febrero de 2020 mediante el decreto 89/20 como primer rector organizado; Sergio Siciliano (2023 – 2024), mediante el decreto 252/2023; María Florencia Ripani (diciembre 2024 – 2026) que asumió el cargo a finales de 2024; y Gabriela Azar que asumió como nueva Rectora Organizadora en marzo de 2026.

En febrero de este año la auditoria porteña publicó uno de los tantos relevamientos que realizó sobre la universidad “pública” del PRO. En el mismo detectaron varias irregularidades en la designación de cargos. El informe evidencia la falta de concursos docentes para la UniCABA; la totalidad de ellos son interinos y elegidos a dedo. La conclusión del organismo de control es que desde hace años el gobierno porteño viola la Ley de Educación Superior.

En 2023 la auditoría porteña relevó por primera vez a la UniCABA. En ese primer informe detectó áreas sin funciones, designaciones a dedo y casi 40% de deserción estudiantil. Entre otras irregularidades, denunciaron la falta de remitos, de informes técnicos, y la imposibilidad de verificación de las condiciones de las compras en los expedientes y en el proceso de contrataciones.

Un año después volvió a relevar a la casa de altos estudios, y detectó que, según el informe aprobado el 19 de abril de 2023, “no se llevaron a cabo los concursos docentes necesarios, lo que comprometió la transparencia en la contratación”. A su vez, la universidad cumplió solo un 47% de los programas y proyectos previstos para 2021.

El último informe de la auditoría publicado recientementees casi un reflejo de los dos primeros. Esto quiere decir que, pese a las advertencias de la auditoría porteña el desmanejo de la UniCABA se mantuvo en el mismo camino.

El relevamiento final es contundente: “No se implementaron procedimientos suficientes para asegurar que la planta docente de la UniCABA se componga en un 70% por docentes concursados, tal como establece el Art. 51 de la Ley de Educación Superior Nº 24521. En el único llamado a concurso para la cobertura de cargos ordinarios realizado por la universidad, y que fuera sustanciado en el mes de octubre del año 2023, se concursaron solamente 27 cargos”, detalla el documento y agrega: “La cantidad de módulos universitarios concursados representaron el 6% del total de los módulos aprobados para la planta transitoria docente de la universidad del año 2024, y el 8% respecto del total del plantel docente del mismo año.”

El mismo informe detalla que “durante el período auditado, la universidad no dictó ninguna reglamentación que fije pautas para la convocatoria y selección de postulantes en base a méritos académicos y profesionales para la cobertura de cargos de interinos, tal como lo determina su Estatuto, quedando sujeto a la discrecionalidad de la autoridad la selección del plantel docente interino.”

Falta de transparencia en la UniCABA

En ese sentido el relevamiento de la auditoría señala que “la ausencia de esta reglamentación afecta la transparencia en el acceso, igualdad en el trato y oportunidades de los posibles aspirantes a la cobertura de cargos docentes interinos. La UniCABA recurrió a sucesivas designaciones de docentes interinos desde su creación, en el año 2018, para cubrir las necesidades de planta docente, incumpliendo lo previsto por el Art. 35 del Estatuto Provisorio, que requiere para designarlos de manera interina, la existencia de circunstancias imprescindibles, y la sustanciación concomitante del correspondiente concurso.”

Conclusión de la auditoría: la insuficiente designación de docentes ordinarios, mediante el llamado a dicho concurso, impide la conformación de los órganos colegiados de gobierno universitario, con representación de los diferentes claustros. Democratizar la institución mediante la constitución de estos órganos, aprobar un Estatuto Definitivo y alcanzar la normalización, cuyo plazo de 4 años establecido por el Art. 49 de la Ley de Educación Superior se encuentra vencido.



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