El Ejército de México abatió a Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como «El Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y uno de los narcotraficantes más buscados del mundo.
El operativo se realizó en el estado de Jalisco con apoyo de Estados Unidos. Oseguera Cervantes tenía 59 años y encabezaba desde 2009 una de las organizaciones criminales más poderosas del país. Tras su muerte se registró una ola de violencia en distintas regiones de México: calles bloqueadas, autos incendiados y tiroteos.
Según The New York Times, el CJNG surgió inicialmente como una facción del grupo criminal Cártel de Sinaloa, pero tras la muerte de su líder se produjo una ruptura.
A partir de esa división, Oseguera Cervantes, quien había formado parte de Sinaloa, fundó junto a Erik Valencia Salazar, alias «El 85», el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Poco a poco comenzó a disputar territorios clave para el narcotráfico en distintos puntos del país y creció hasta convertirse en una de las organizaciones de tráfico de droga más importantes de México.
Autoridades estadounidenses señalaron que, bajo el liderazgo de Oseguera Cervantes, el CJNG fue responsable de numerosos homicidios contra grupos rivales y agentes del orden mexicanos.
Un informe de Reuters señaló que el CJNG llegó a tener a más de la mitad de la policía municipal de Jalisco en nómina, algunos con salarios cinco veces superiores a los oficiales.
A su vez, la DEA sostiene que la organización tiene presencia en al menos 21 de los 32 estados mexicanos y que incluso la organización llegó a extender sus operaciones a cerca de un centenar de países, incluido Estados Unidos.
El grupo transporta drogas sintéticas, como cocaína, metanfetamina y, en los últimos años, fentanilo, a Washington y otros países.
El gobierno de Estados Unidos estima que el CJNG cuenta con entre 15.000 y 20.000 integrantes y genera ingresos anuales por miles de millones de dólares.
Sus actividades delictivas también incluyen extorsión, secuestros, robo de combustible, tráfico de migrantes, tala y minería ilegal.
El cártel utiliza la violencia como método de control territorial, realiza ejecuciones públicas y difunde mensajes intimidatorios en redes sociales. También atacó a políticos, jueces y fuerzas de seguridad.
En 2025, el Departamento de Estado de Estados Unidos incluyó al CJNG en su lista de organizaciones terroristas extranjeras, debido a su nivel de violencia y alcance internacional.

