Juegos Olímpicos de Invierno: Cuidado con las lesiones


Los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina 2026 de Invierno están a punto de concluir y una de las imágenes mas dramáticas ha sido la caída de la esquiadora estadounidense Lindsey Vonn. La mayoría de las lesiones de los deportes olímpicos invernales se suelen producir en el esquí alpino y el snowboard.

Lo cierto es que la incidencia y la frecuencia de las lesiones varía en función de las especialidades, explica a EFE Salud el secretario general de la Sociedad Española de Medicina del Deporte (SEMED), Francisco Javier Rubio.

El esquí y el snowboard

Así, las lesiones de rodilla son las más frecuentes del esquí, sobre todo las del ligamento lateral y las del cruzado anterior. Suelen producirse al caer, «los esquís pueden hacer palanca y forzar la articulación».

En el snowboard las lesiones de muñeca y mano son las más habituales, porque los deportistas suelen usar las manos para frenar una caída.

El italiano Maurizio Bormolini (izq) compite con el coreano Wanhee Cho (dch) durante la ronda eliminatoria del eslalon gigante paralelo masculino de snowboard de los JJOO.
EFE/EPA/SERGEI ILNITSKY

En ambos deportes hay riesgo también de traumatismos craneales, por colisión o caídas debido a la velocidad. Las luxaciones o fracturas de hombros y clavículas son otras de las lesiones en estas dos disciplinas.

Hockey hielo y patinaje artístico

Por su parte, en el patinaje y hockey sobre hielo, «el frío, la velocidad y las superficies duras crean un entorno único para las lesiones».

«Aunque comparten la base del deslizamiento, el mecanismo de lesión varía entre la delicadeza del artístico y la colisión del hockey», señala el especialista en medicina deportiva.

El hockey sobre hielo al ser un deporte de contacto las lesiones suelen ser agudas por el impacto: conmociones cerebrales por choques contra la valla, otros jugadores o, directamente, con el hielo.

La luxación de hombro es «muy común» en este deporte,por los chcoques laterales.

Juegos Olímpicos Invierno
Partido entre la selección femenina de Finlandia y Chequia en los Juegos. EFE/EPA/FAZRY ISMAIL

En el patinaje artístico, otra disciplina que compite en los Juegos Olímpicos de Invierno, las lesiones pasan por fracturas por estrés en el pie y la tibia, «por los aterrizajes constantes de salto sobre una superficie rígida».

Por el uso de la bota rígida puede aparecer la tendinitis de Aquiles.

Las lesiones de cadera y zona baja de la espalda, «por las rotaciones repetidas exceso de rotación y las posiciones de arqueamiento extremo que pueden causar desgarros del labrum o dolor lumbar crónico», son otros de los riesgos.

Pueden ocurrir cortes por los patines, y las cuchillas afiladas causar laceraciones en las partes del cuerpo que están expuestas, como muñecas, pantorrillas o en la cara.

Los saltos de esquí

Los saltos de esquí, otro clásico de los Juegos Olímpicos de Invierno en el que los esquiadores pueden alcanzar velocidades de unos 90 kilómetros por hora, hacen mella en las rodillas, que son las que reciben la fuerza del impacto de la caída.

«En las especialidades que requieren acrobacia, es cierto que existe un mayor aumento de lesiones craneales y de la médula espinal», asegura el experto de la SEMED.

Los accidentes en los deportes de invierno suelen ser espectaculares pero la mayor parte son de carácter leve o moderado.

«Los más graves son más frecuentes en el esquí alpino y el snowboard. Los descensos a altas velocidades ponen a prueba las rodillas, caderas y tobillos y es ahí donde son más frecuentes las lesiones», resalta Rubio.

A juicio del médico, las medidas de seguridad y la mejora del material -botas, tablas, casco y fijaciones- han reducido las probabilidades de las lesiones.

Un factor determinante

Al margen de estas lesiones, los deportistas que compiten en los Juegos Olímpicos de Invierno, tienen que tener en cuenta un factor que es determinante y que «les puede elevar al podio o enviarlo directo a la enfermería»: el clima.

«La temperatura, la humedad y la altitud pueden modificar la fisiología del cuerpo de forma peligrosa», indica Rubio.

El clima de frío extremo hace que el cuerpo tenga que conservar el calor en los órganos vitales, con lo que se reduce el flujo sanguíneo periférico, y se alteran los procesos de contracción y relajación en los músculos, de forma que éstos se vuelven más rígidos y tardan más en contraerse por la fuerza.

Juegos Olímpicos Invierno
El noruego Martin Loewstroem Nyenget durante la prueba masculina de esquí de fondo 10 km + 10 km de los Juegos Olímpicos de Invierno EFE/EPA/FILIP SINGER

«La capacidad explosiva, en saltos y los sprints, disminuye notablemente. Además, los músculos, tendones y ligamentos pierden elasticidad, siendo mucho más común sufrir desgarros musculares o contracturas, porque el tejido que está frio es menos flexible ante un esfuerzo súbito», expone el especialista.

El clima también es un hándicap cuando hace calor, que seria el caso de lo que ocurre en los Juegos Olímpicos de Verano.

En esas circunstancias, el cuerpo necesita enfriarse, y puede afectar al rendimiento.

Además, con el calor «puede aparecer la deshidratación que disminuye el aporte de sangre al aparato osteomuscular, provocando calambres musculares y en casos graves, el agotamiento o el golpe de calor».

Y si hay mucha humedad, el sudor no se evapora y la temperatura del cuerpo sube, que es lo que explica los golpes de calor durante la práctica del deporte en verano.

La altitud

Pero, además, hay que tener en cuenta otra protagonista, que es la altitud, cuanto mayor es hay menos presión de oxígeno, lo que obliga al cuerpo a adaptarse. Hay mayor fatiga cerebral, lo que puede afectar a la coordinación y la técnica, con la consecuencia de que hay más propensión a las caídas y los movimientos torpes.

A corto plazo «el rendimiento aeróbico cae porque llega menos oxígeno a los músculos» pero a largo plazo, produce más glóbulos rojos y se adapta.

«La clave para mitigar estos efectos es la aclimatación. Si vas a competir en un clima diferente al tuyo, no llegues el día anterior», asevera el especialista de SEMED.

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