Milei entregó el sable corvo de San Martín a los granaderos en un acto histórico 


LA RELIQUIA ARRIBÓ AYER A SAN LORENZO PARA ACOMPAÑAR EL ACTO.

 La ceremonia se realizó ayer en el Campo de la Gloria, junto al histórico convento de San Carlos.

El presidente Javier Milei encabezó ayer el acto central por la conmemoración del Combate de San Lorenzo, en Santa Fe, donde formalizó la entrega en custodia del sable corvo del General José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo. La ceremonia, cargada de simbolismo histórico y político, se realizó ayer a las 19 en el Campo de la Gloria, junto al histórico convento de San Carlos.

Se trata de un hecho inédito: por primera vez el sable original del Libertador estuvo físicamente en San Lorenzo, el mismo territorio donde San Martín lideró, el 3 de febrero de 1813, la única batalla que libró en suelo argentino. La reliquia fue retirada durante la mañana de ayer sábado del Museo Histórico Nacional, en San Telmo, y trasladada bajo estrictas medidas de seguridad a la provincia de Santa Fe.

Milei fue el único orador del acto y encabezó el momento central de la ceremonia, con la entrega formal del sable al jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo, teniente coronel Cristian Castellanos. No hubo discursos protocolares de otros funcionarios, todo estuvo concentrando en la palabra oficial del Presidente.

El mandatario llegó a San Lorenzo en helicóptero pasadas las 18, acompañado por una comitiva reducida que incluyó a su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti; el ministro del Interior, Diego Santilli; el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el intendente local, Leonardo Raimundo, entre otras autoridades.

La ceremonia fue concebida como una reconstrucción histórica del combate. En el Campo de la Gloria se recreó la batalla con tropas uniformadas de época, formaciones coreografiadas y movimientos que reprodujeron las maniobras originales. Luego tuvo lugar el desfile de granaderos, acompañado por la Fanfarria Alto Perú, una de las pocas bandas militares montadas del mundo.

La entrega del sable se realizó en el marco de un decreto firmado por Milei, que establece que el Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín asumirá la custodia exclusiva de la pieza. Desde el Gobierno sostienen que la decisión busca reforzar la seguridad, conservación y administración responsable de uno de los símbolos más importantes del patrimonio nacional.

El traspaso no estuvo exento de polémica. En las semanas previas, descendientes de la familia Rosas presentaron una acción judicial para frenar la medida, argumentando que el sable debía permanecer en el Museo Histórico Nacional. Sin embargo, el Juzgado Contencioso Administrativo Federal 12 rechazó una medida cautelar para suspender el traslado, aunque la investigación de fondo sigue abierta.

Desde el Ejecutivo remarcaron que el sable ya estuvo durante décadas bajo custodia del Regimiento sin objeciones legales y que continuará siendo accesible al público. De hecho, el propio cuerpo militar informó que la reliquia podrá ser visitada desde hoy, domingo 8 de febrero, en el Cuartel de Palermo, con entrada libre y gratuita.

El acto de San Lorenzo conjuga homenaje histórico, decisión administrativa y fuerte contenido simbólico. En el mismo escenario donde comenzó la leyenda militar de San Martín, el sable que lo acompañó en las campañas libertadoras inicia una nueva etapa bajo la custodia del cuerpo que él mismo fundó, en una ceremonia que marca uno de los gestos institucionales más relevantes del calendario político e histórico de este año.

 Polémica por el traslado

La Justicia Federal rechazó el jueves último una medida cautelar que habían presentado los descendientes de Manuela Rosas y Máximo Terrero para evitar el traslado del sable corvo.

La jueza Macarena Marra Giménez, a cargo del Juzgado Contencioso y Administrativo Federal N° 12, no dio por probada la postura que sostiene que la donación del sable corvo haya sido «con cargo», es decir, como obligación accesoria impuesta al Estado, en este caso, relativa al lugar de guarda, el Museo Histórico Nacional.

Asimismo, Marra Giménez señaló que el sable ya había estado por décadas en el cuartel del Regimiento de Granaderos, después de dos robos en la década de 1960, hasta que en 2015 la entonces presidenta Cristina Kirchner decidió «restituirlo» por medio de un decreto.

Como parte de la misma polémica, la directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó su renuncia indeclinable luego de que el Gobierno dispusiera el traslado de la pieza.

Este conflicto no es nuevo en la Nación, ya pasó en 1844 cuando San Martín se lo donó a Rosas, y luego cuando intervino Sarmiento, «forma parte de los sectarismos extremos de la sociedad», afirmó Rodríguez Aguilar.

Traslado

Lágrimas de emoción en la despedida y nuevo destino de la reliquia

El traslado del sable corvo del General José de San Martín a Santa Fe generó escenas de profunda emoción en Buenos Aires. Fuentes del Museo Histórico confirmaron que el público, mayoritariamente joven, dejó mensajes emotivos en el libro de visitas y que «hubo gente que se iba llorando» al despedir el objeto que permaneció allí desde 2015.

A partir de este domingo, el sable tendrá un nuevo hogar. El Regimiento de Granaderos a Caballo invitó a la ciudadanía a visitar la reliquia en su sede del Cuartel de Palermo, ubicado en avenida Luis María Campos 554, de miércoles a domingo, y feriados, de 11 a 19. La entrada es libre y gratuita.

La reliquia arribó ayer pasado el mediodía a Santa Fe para la recreación del histórico combate de 1813. Tras los homenajes, regresó a Buenos Aires para ser exhibida desde este domingo en el Regimiento de Granaderos de Palermo.

La reliquia fue la protagonista de un homenaje multitudinario en Santa Fe con la recreación del combate de 1813 que se realizó en el Campo de la Gloria. Allí, entre 30 y 40 granaderos a caballo recrearon la histórica «carga de caballería» desde el lugar exacto de los hechos hacia el río. La recreación de los hechos se realizó ante la presencia de más de 60.000 personas.

Un dato histórico: aunque es el símbolo máximo de la gesta, el sable corvo no fue utilizado por el Libertador en esta batalla específica, aunque sí en el resto de la campaña continental.

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