Itatí celebró 90 años de la llegada Orionita y presentó al nuevo rector


Con una emotiva misa en la Basílica Nuestra Señora de Itatí, la comunidad agradeció casi un siglo de labor religiosa, social y educativa de la familia Orionita en el pueblo de la virgen. La celebración fue presidida por el cura Porfirio Ramírez, rector saliente del santuario, quien ayer se despidió de los cientos de peregrinos presentes y de la comunidad itateña, ya que debe emprender el viaje a la nueva comunidad a la que fue designado párroco en la provincia de Córdoba. 

EMOTIVA MISA EN LA BASÍLICA CON LA PRESENCIA DE LA FAMILIA ORIONITA.

Es así que, durante la misa, presentó a su sucesor. Antes de la bendición final el rector saliente agradeció a los grupos parroquiales y a la comunidad itateña por el acompañamiento y ayuda para fortalecer su sacerdocio durante los siete años que estuvo en Itatí; y presentó al nuevo rector y párroco Claudio Muñoz, y al nuevo vicario parroquial Humberto José Ruiz Díaz Rivero, que ya se encuentran sirviendo en su nuevo destino.

Muñoz se queda al frente del santuario, pero la toma de posesión en el cargo se llevará a cabo el domingo 1º de marzo.

Luego de las presentaciones manifestaron su alegría de estar en la casa de la virgen y se pusieron a disposición del pueblo de Dios; pidiendo a la virgen su protección y asistencia para poder llevar a cabo su pastoreo en este lugar bendito.

Jornada histórica

En tanto, durante la celebración religiosa en el templo de la virgen hubo homenajes a figuras históricas y un especial reconocimiento a la labor del cottolengo y de las escuelas católicas. 

EL CURA PORFIRIO RAMÍREZ PRESENTÓ AL NUEVO RECTOR DEL SANTUARIO, CLAUDIO MUÑOZ (IZQUIERDA), Y AL NUEVO VICARIO PARROQUIAL, HUMBERTO JOSÉ RUIZ DÍAZ RIVERO (DERECHA), QUE YA SE ENCUENTRAN SIRVIENDO EN EL SANTUARIO DE LA VIRGEN DE ITATÍ

Por otro lado, la Basílica fue ayer el escenario de una jornada histórica. La celebración de los 90 años de la presencia de la Obra Don Orione, una institución cuya trayectoria está íntimamente ligada al crecimiento y a la identidad espiritual de la localidad. En un clima de profunda alegría se recordó el inicio de esta misión, que ha dejado una huella imborrable en el pueblo de la virgen.

Durante la homilía se destacó la labor de sacerdotes, religiosos y laicos que trabajaron incansablemente por Itatí. Así como también se enfatizó que la presencia orionita no solo es espiritual, sino profundamente social, y se resaltó la misión del cottolengo Don Orione en la atención a personas con capacidades diferentes, y la labor formativa de las escuelas católicas orionitas: la escuela parroquial, la profesional y el instituto especial. Además de la atención de las capillas del ámbito de la parroquia.

Por último, anoche a las 21, en el ex muelle local, se realizó un fogón orionita para dar inicio al año en que la congregación de Don Orione en Itatí cumple años. En la oportunidad participaron todos los grupos parroquiales y la comunidad itateña en general.  

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