Hace algunos días la dirigencia de Mandiyú dio a conocer a través de un comunicado, que lograron la recuperación de la marca Club Deportivo Mandiyú.
«El Club Deportivo Mandiyú informa con satisfacción a sus socios, hinchas y a la comunidad en general que, gracias a la colaboración del socio Gonzalo Vilas, quien realizó un valioso aporte destinado a la contratación de especialistas en registros de marcas, y con la intervención y acompañamiento del Departamento Legal del Club, se logró recuperar el registro de la marca «Club Deportivo Mandiyú».
Durante muchos años, dicha marca había estado erróneamente registrada a nombre del ex presidente de la institución Bruno Carlino, quien se negó a ceder la misma por voluntad propia. Hoy, con este importante paso, la identidad y patrimonio institucional vuelven a estar en manos del Club.
Este logro representa un avance significativo en el proceso de fortalecimiento institucional que venimos llevando adelante, reafirmando nuestro compromiso con la transparencia, la legalidad y defendiendo nuestro club en todos los ámbitos».
En tanto ayer, el ex presidente del club y principal responsable de la situación, Bruno Carlino, hizo su descargo.»Eso es falso. Nunca me negué a devolver la marca. Es la primera gran mentira», sostuvo el ex dirigente. Según explicó, la marca le fue transferida en vida por Eduardo Seferián entre 2009 y 2010, en el contexto de la recuperación institucional del club y ante la coexistencia con Textil Mandiyú. «Yo la tuve circunstancialmente para protegerla en un momento de mucha incertidumbre», afirmó en declaraciones a radio Sudamericana.
Carlino relató que su compromiso siempre fue devolver la marca cuando la situación institucional se normalizara. «Di la orden expresa a mi estudio jurídico de dejar vencer todos los plazos legales para que la marca retornara al club. Nunca usufructué la marca, jamás compré ni vendí nada, ni siquiera autoricé el uso para una servilleta», remarcó.
Verborrágico como es, no dejó pasar la oportunidad para criticar duramente contra el actual presidente José María Beigbeder. «Nunca me llamaron para preguntarme qué pensaba hacer con la marca. Dijeron que me negué voluntariamente y eso es mentira. Son mala leche, Beigbeder fue mi vicepresidente, pero que se puede esperar de un burro una patada y de un traidor solo traiciones», disparó. También cuestionó publicaciones en redes sociales que lo compararon con el presidente venezolano Nicolás Maduro, clasificándolas de «ridículas, infantiles y chiquilinescas. No soy Maduro, soy Bruno Carlino, segundo no soy presidente de ningún país latinoamericano y tercero no soy ningún dictador. Además pude usufructuar la marca en los 15 años que la tuve y no vendí ni una servilleta».
«Todo tiene un límite. Capaz despertaron al león dormido», insistió Carlino.
Pese a las duras críticas personales, Carlino reconoció avances de la actual gestión en materia institucional, como la obtención de un predio y la normalización administrativa, aunque cuestionó la falta de diálogo y gestos políticos. «Primero Mandiyú tiene que ser una realidad, no un discurso», sostuvo, y dijo estar dispuesto a sentarse a conversar «si bajan la soberbia».
«La marca está donde tiene que estar. Yo cumplí mi palabra. El problema ahora ya no es institucional, es personal», concluyó.
Además Carlino reconoció que a fin de año deben haber elecciones en el club, pero que no tiene pretensiones personales «por ahora» pero que sí forma parte de una agrupación y quizás a futuro haya algún interesado en postularse a la presidencia del club. «Quizas tengan miedo de que me presente, no está en mi radar hacerlo, pero si tenemos una agrupación con empresarios y dirigentes locales».

