El conflicto entre la Policía y el gobierno de Misiones se mantiene vigente a más de una semana de iniciada la toma del Comando Radioléctrico de la fuerza
policial, en uno de los accesos a la ciudad de Posadas, capital de la provincia vecina. La última novedad al respecto es que la negociación salarial entre las partes enfrentadas volvió a «foja cero», según la expresión de uno de los voceros de los agentes acuartelados debido a que sus sueldos quedaron por debajo de la línea de pobreza. De este modo el horizonte de solución parece no avizorarse y será el tiempo el que defina si el foco de «sedición» -tal es el termino empleado desde el Poder Ejecutivo y Judicial para con los numerarios- mantiene su vigor o por el contrario se termina por desgastar.
Según informaron medios misioneros, hasta ayer al cierre de esta edición la toma continuaba debido a que las negociaciones habían resultado infructuosas. Tal es así que Ramón Amarilla, vocero de los policías y penitenciarios que mantienen un acampe frente al Comando Radioeléctrico en la avenida Uruguay, expresó su decepción ante la falta de avances en las negociaciones con el gobierno provincial. De acuerdo a lo informado por el sitio Misiones Cuatro, Amarilla al respecto de la negociación salarial aseguró: «Volvimos a foja cero».
Tras presentar una propuesta al gobierno durante el duodécimo día de manifestación, Amarilla lamentó que la demora en la respuesta haya devuelto las negociaciones a «foja cero». «Regresamos a foja cero», declaró con pesar, evidenciando la frustración del grupo ante la falta de progreso.
Según sus palabras, tenían la esperanza de resolver la situación durante la tarde, expresando su disposición a llegar a un acuerdo y destrabar la situación. Sin embargo, la tardanza por parte de las autoridades en dar una respuesta concreta provocó el descontento entre los manifestantes. «La gente se enojó muchísimo por el tiempo de respuesta y decidimos quedarnos», agregó.
A pesar de este revés, afirmó que seguirán firmes en su posición y que aguantarán hasta el final. Detalló que sus demandas incluyen la firma de una amnistía, la retrotracción de traslados y disponibilidades del personal policial, así como la convocatoria a una mesa de negociación con el gobierno para discutir un incremento salarial que esperan concretar para fines de junio.
Todo esto después de que la asamblea policial rechazara la oferta de un 30 por ciento de aumento salarial.
La semana pasada, tras los incidentes del jueves en la Legislatura provincial y en la casa del gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, el vocero de los uniformados, Ramón Amarilla, afirmó que llevarían una contrapropuesta a la administración provincial, pero la reunión fue suspendida y la crisis podría tomar dimensión nacional.
Las escenas de violencia se originaron después del rechazo de la Policía local a la oferta de un 30% de aumento, ya que exigen que sea del 100%. Desde la Gobernación enviaron ayer al acampe policial a un uniformado que oficia de mediador para destrabar la protesta de las fuerzas de seguridad.
La tensión en la provincia continúa y no sólo abarca a las fuerzas del orden, ya que miles de docentes y empleados de salud pública forman parte del reclamo y ayer por la tarde marcharon a la Legislatura provincial y se enfrentaron con policías del Grupo de Intervención Rápida apostados en el edificio. Además, en una concentración en la Casa de la Provincia de Misiones en la ciudad de Buenos Aires también se produjeron una serie de incidentes cuando la Policía porteña aplicó el protocolo antipiquetes.

