Los especialistas del Instituto de Medicina y Ciencias Forenses (Imcif) de Chaco que analizaron los huesos hallados en

el río Tragadero, en el marco de la búsqueda de Cecilia Strzyzowski, desaparecida desde el 2 de junio en Resistencia, consideraron que son humanos y se corresponden a falanges de una mano y de un pie, mientras que para los abogados de la querella efectivamente pertenecen a la joven de 28 años. De acuerdo al informe de los expertos del Imcif que fue incorporado al expediente, los restos óseos hallados el 22 de junio pasado tras un rastrillaje realizado en una de las márgenes del río Tragadero, lindero a la chanchería del matrimonio de Emerenciano Sena y su esposa Marcela Acuña (dos de los siete detenidos que tiene el caso), son humanos «por sus características anatómicas». Según el informe -al que tuvo acceso Télam-, el primero de ellos mide 3,5 centímetros de largo y 0,7 de ancho y se corresponde a una falange de una mano; el segundo 3,5 centímetros de largo y 1,3 de ancho que pertenecen a un dedo del pie; y el tercero de 2,5 centímetros de largo y 2,3 de ancho que «se correspondería a un hueso largo, con uno de sus extremos seccionado, en forma transversal, lo que lo hace estar representado en forma incompleta». En el caso del primero, «correspondería a un hueso largo (predomina el largo por el ancho)», que en uno de los extremos «se puede constatar una carilla articular troclear como la que se observa en falanges de la mano» y que «por las características cromáticas se podría asumir que fueron sometidas a la acción del fuego». Respecto del segundo hueso, sería «un hueso largo, en un extremo superficie articular donde expone carilla articular elipsoide y su otro extremo troclear», correspondiente «a huesos de los dedos del pie». Y el último es «un hueso del metatarso del pie por las características cromáticas» que «también hace suponer la acción del fuego», explica el informe. «No tengo dudas de que son restos óseos de Cecilia. Tienen el mismo aspecto en cuanto a la incineración de las pertenencias que fueron halladas en el mismo lugar, como el dije en forma de cruz», dijo el letrado a Télam, en referencia a los tres pequeños huesos seccionados que fueron hallados tras la indagatoria a la que fue sometido uno de los imputados, Gustavo Obregón. No obstante, para dar certeza sobre ese punto y avanzar luego en la identificación genética, hoy regresará a Resistencia el equipo de antropólogos forenses de Córdoba que trabajó en el análisis de los primeros huesos hallados, que resultaron no ser humanos.La evidencia comenzará a ser analizada este martes mismo en la sede del Imcif, situada en el kilómetro 1008 de la Ruta nacional 11, en la capital provincial, donde el pasado viernes la mamá de la joven desaparecida, Gloria Romero, reconoció varios objetos como pertenecientes a su hija. Una antropóloga y una médica forense, Anahí Ginarte y Florencia Granton, viajarán nuevamente desde Córdoba a la ciudad de Resistencia para trabajar en la causa por pedido del Equipo Fiscal Especial (EFE) que integran los fiscales Jorge Cáceres Olivera, Nelia Velázquez y Jorge Gómez. La indagatoria que ofreció Obregón la semana pasada resultó clave para los pesquisas, porque fue el secretario y asistente de la familia Sena quien llevó en persona a los investigadores hasta el lugar en el que fueron hallados. Obregón contó que el 6 de junio, es decir cuatro días después de la desaparición de Cecilia, se deshicieron de los restos. Strzyzowski fue vista por última vez el viernes 2 de junio cuando ingresaba a la casa de la familia Sena.
