
«Números exactos no hay», expresó el biólogo, director de la Estación Biológica de Corrientes, Martín Kowalewski, consultado sobre la incidencia que la electrificación de las áreas de conservación ha cobrado sobre la población de monos Carayá.
«Hay un trabajo colaborativo muy grande liderado por Parques Nacionales, que está por sacar ahora su primer informe, que tiene que ver con cuántos vertebrados murieron en el Parque Nacional Iberá, y puedo asegurar que son muchísimos», precisó. «En San Cayetano, con un incendio se quemó la mitad de los animales. Murieron quemados o asfixiados».
«Los monos Carayá que andan por los árboles resultan afectados de diferente manera por la deforestación, la desaparición del bosque o la urbanización que también se produce hacia los lugares de bosque nativo», dijo Kowalewski.
«Los monos empiezan a tratar de moverse por lugares donde no hay más árboles. Como siempre tratan de evitar pasar al suelo, porque en el suelo no sólo pueden sufrir accidentes por los autos sino que también los atacan los perros; pasan por los cables de luz y ahí es donde quedan electrocutados», detalló en declaraciones a Momarandú.
«La solución más rápida sería que los cables estén aislados o que no vayan por los aires, lo cual obviamente es lo lógico, pero sabemos que no va a pasar por la gran inversión que significaría», indicó el director de la Estación Biológica de Corrientes. «No obstante, uno piensa a veces que es un gasto de dinero, pero es también lo que debería hacer cualquier empresa estatal o privada que produce alteraciones en el medio ambiente, deberían mitigarlas de alguna manera», remarcó.s
