
La jueza federal Sandra Arroyo Salgado reveló ayer que tras la muerte del fiscal Alberto Nisman, su ex esposo, tanto Cristina Kirchner como Mauricio Macri intentaron comunicarse con ella. La ex presidenta lo hizo mediante un abogado «que habla en nombre de ella», mientras que el ex mandatario le solicitó una reunión mediante el ex titular de la AFI Gustavo Arribas, propuestas que rechazó por igual. «En el año 2015, Cristina intentó contactarse conmigo y mis hijas», reveló aunque puntualizó que fue a través de un intermediario. «Llamó al teléfono oficial del juzgado un abogado que hablaba en nombre de la (por entonces) presidenta y quería comunicarse conmigo. No me pareció un interlocutor válido y dije que no me correspondía hablar», precisó la magistrada por Radio Rivadavia. Respecto a Macri, Arroyo Salgado recordó que en su etapa como presidente buscó acercar posiciones, algo a lo que tampoco accedió.
«Recibí un llamado del ex titular de la AFI Gustavo Arribas, que me proponía reunirme con Macri y le transmití que dadas mis funciones eso no correspondía y que no mezclaba mi trabajo con asuntos personales», explicó.
El fiscal Nisman había denunciado a Cristina Kirchner por haber participado como supuesta «encubridora de los responsables del atentado a la AMIA», pero un día antes de declarar en el Congreso al respecto apareció muerto de un disparo en la cabeza dentro del baño de su apartamento, en condiciones que nunca se esclarecieron. De hecho, en los últimos días, el propio presidente Alberto Fernández fue consultado por el caso Nisman en una entrevista y lo comparó con uno de los fiscales del juicio oral por presuntos desvíos de fondos públicos que enfrenta Cristina, dichos que generaron controversia. «Hasta acá, lo que le pasó a Nisman es que se suicidó. Hasta acá no se probó otra cosa. Espero que no haga algo así el fiscal [Diego] Luciani», había remarcado el mandatario nacional, en relación con el fiscal que pidió la última condena contra la vicepresidenta. La jueza federal, sin embargo, se distanció del pedido de la oposición de juicio político y anticipó que no denunciará al presidente. «Por mi deber como jueza federal no me planteé presentar una demanda por los dichos del presidente. Tengo una tarea que cumplir y no puedo poner en riesgo eso», remarcó
